Ofertas de temporada baja para la tercera edad

Cuando llega la jubilación, las puertas laborales se cierran, pero una nueva ventana se abre para el descubrimiento de un mundo: el del tiempo libre. Como las épocas de crisis no vienen solas, muchas personas mayores aprovechan a dedicar sus pensiones para la ayuda de sus hijos, o incluso nietos y, cuando pueden, tratan de sacar el mejor provecho para viajar. Con una pensión aceptable, ya están en una situación excelente para aprovechar los muchos descuentos y precios asequibles de las temporadas bajas de vacaciones. Es el mejor momento para hacer las maletas y viajar.

viaje temporada baja

Irse de vacaciones en temporada baja

Las ofertas de viajes para personas mayores son de productos de baja temporada. También entregan un descuento especial, dependiendo de la edad de cada persona. En cuanto al ahorro principal, se trata de realizar el viaje en los meses que no sean de verano. Siempre es aconsejable recabar información comparando las ofertas disponibles, las cuales se encuentran accesibles en internet. Aún así, todavía muchos prefieren acercarse a la agencia u a la oficina para tener mejor la información y sacarse todas las dudas.

Los jubilados de hoy no son como los de hace treinta años. Aunque no todos tienen los mismos intereses, básicamente, han viajado más que sus antecesores. Esto es debido a un nivel más elevado de su cultura, que antes no poseían. La mayoría terminaron la universidad, conocen más idiomas y tienen experiencia en el área del turismo moderno, porque también cuando fueron jóvenes viajaron bastante. Eso de viajar al pueblo en los meses de verano para ver a los parientes ya es cosa del pasado. Gran parte de las personas de la tercera edad han cruzado hasta África, hecho safaris, o recorrido Europa y, aunque la forma física sigue importando y no es igual que a los veinte años, lo que no envejece nunca es el deseo de viajar y conocer otras culturas.

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Dentro de las opciones predilectas están los viajes organizados, porque son paquetes con todo ya preparado y tienen el aditivo que se conocen más personas del grupo. Asimismo, los jubilados con más amistades son los que viajan más y, de este modo, comparten experiencias. Las empresas del sector saben que los jubilados no suelen viajar en los meses de verano, se inclinan por los meses fuera de temporada, por eso los precios que ofertan son más baratos para que en esos meses se genere un movimiento en el que el resto de las personas no pueden viajar.

Las personas de la tercera edad tienen cierta predilección por los cruceros. Las ofertas son siempre muy interesantes, y más si se viaja fuera de temporada. En pocos días, gracias a estos cruceros, podemos conocer diferentes destinos en un espacio acotado de tiempo, y contar con un alojamiento excelente; además, siempre nos reciben con los brazos abiertos. Por otra parte, hay una asistencia médica a bordo. Si esto no fuera poco, el tai Chi, yoga o el baile están dentro de varios programas de animación que tienen los viajes de cruceros.

Los planes sociales del IMSERSO

Cuando la gente piensa en la fase de “la tercera edad” y lo suma con la palabra “viajes” lo primero que viene a la mente es el IMSERSO (Instituto de Mayores y Servicios Sociales). El conocido organismo brinda posibilidades amplias para reservar viajes dentro de la península, sobre todo en fechas de baja temporada. De hecho, un dato ventajoso es que los jubilados pueden estar acompañados por personas que siguen en activo, viajando por el mismo precio. Uno de los programas más completos y demandados es el de acudir a los balnearios, donde se pretende mejorar el estado de salud.

Dos de los programas más conocidos del IMSERSO son el Termalismo Social y las Vacaciones Tercera Edad. Las aguas termales son altamente beneficiosas para las personas más mayores, y los destinos son de bajo coste. El segundo programa tiene ofertas para viajar a lugares exóticos y costeros, así como los de mayor importancia cultural.

El programa de ayuda social del gobierno de España sirve como un claro ejemplo de cómo un estado promueve las actividades turísticas para la tercera edad. Igualmente, tanto en ayuntamientos como en diputaciones, se pueden encontrar programas similares y planes acordes que están impulsados para este fin. Se puede encontrar también un amplio abanico de ofertas creadas por organizaciones sociales u entidades de crédito, a las que se puede acceder dentro de las agencias u hoteles.

Otra de las tantas alternativas para los que quieren viajar con precios reducidos, pero esta vez fuera de la península ibérica son (dependiendo de la renta de cada jubilado) de las muchas ayudas públicas que hay, y que organizan viajes tanto nacionales como internacionales. Pese a que con el tiempo estas dotaciones disminuyeron drásticamente, incluso desapareciendo en ciertos casos, no está de más informarse para conocer si existe la posibilidad de realizar el viaje.

Claves para aprovechar las ofertas de baja temporada

Las facilidades que hay en temporada baja para encontrar cupos de viajes son mayores, además de que los precios siempre son más convenientes.

Según un estudio, los paquetes de viajes bajan hasta un 40 % en su precio.

Siempre es aconsejable aprovechar ofertas del tipo de 2 x 1 que muchas aerolíneas y agencias ofrecen.

Otro truco para ahorrarse dinero es prestar atención a los programas que tienen las fechas tanto de salida como de regreso ya marcadas, ya que siempre serán más económicos que aquellos viajes en los que la fecha los pone el cliente.

Es muy fatigoso revisar las páginas webs buscando y queriendo encontrar la mejor línea aérea, o la agencia de viajes que más convenga. Por eso, existen los mails de aviso o “newsletters” a los que es aconsejable subscribirse para estar al día de las últimas ofertas, y tener al instante la última novedad en bajos precios en los costes. También hacer un seguimiento por las redes sociales es muy bueno.

Debemos fijarnos bien en el precio final. Es siempre tentador ver esas ofertas de viajes con precios increíbles y nos vemos en la tentación de adquirirlos sin pensarlo con detenimiento. Pero, antes de saltar de entusiasmo con una oferta, se debe estar seguro, y verificar que ese precio tiene incluidos los impuestos y las tasas de embarque ya que, de no ser así, el total puede aumentar bastante.

Si uno es atrevido y tiene tiempo para ello, cuando llegue a su destino y quiere regatear el precio del alojamiento, puede ser una buena opción. Muchos de los hoteles disponen ya de sus propias tarifas, eso es cierto, que suelen cambiar de una temporada alta a una baja, pero muchos de ellos, con tal de asegurarse una reserva (sobre todo en temporada baja) están más que dispuestos a flexibilizar sus precios.

Hay que planificar con tiempo y, para ello, lo bueno es comprar con anticipación los billetes aéreos. Cuanto antes se planifique un vuelo, las posibilidades de ahorro son mayores. Procurarse 60 días de anticipación es lo ideal para comprar un vuelo. Lo mejor es adquirir los programas que estén a la medida del plan de vacaciones. Es decir, si los planes son viajar en familia o con muchos integrantes, siempre conviene la cotización de los productos.

Claves para viajar con seguridad

Nunca está de más tener en mente unos buenos consejos cuando salgamos de vacaciones.

1. Tener bien claro cuáles son las condiciones del viaje. Concretarlas por escrito, y mantener el contrato bien guardado. Por si ocurre cualquier problema, siempre es bueno tenerlo a mano o, incluso, una copia.

2. Asegurarse que el alojamiento en destino es el más adecuado para las personas mayores.

3. Siempre es bueno mantener un contacto con los familiares o hijos. Cuando se llame por teléfono es mejor utilizar locutorios o cabinas, ya que desde la habitación del hotel es siempre más caro.

4. Cuidar muy bien las tarjetas de crédito, y usarlas en los sitios adecuados. Tampoco llevar todo el dinero encima. Utilizar la caja de seguridad de un hotel para este fin.

5. Tener a mano la tarjeta del seguro y la sanitaria. Si es un viaje al extranjero, hay que estar informado sobre la clase de asistencia sanitaria del país en concreto.

6. Nunca dejar la visita al médico cuando estemos cerca de salir de viaje. Llevar los medicamentos principales en un botiquín es siempre aconsejable.

7. Divertirse y hacer ejercicio deben ser actividades que coincidan con el estado de salud. Siempre es bueno ser prudente antes de aventurarse en actividades que requieran mucho esfuerzo.

Los restaurantes y hoteles reciben con una gran bienvenida aquellos turistas que viajan en febrero u octubre, y logran así que esos meses de temporada baja sean un oasis del turismo. Como dato final, debemos tratar de descartar los fines de semana largos como espacios de baja temporada, porque para las agencias no lo son, sino que los pasajes son más caros. Teniendo este dato, ya sabremos que si buscamos pasajes en fechas posteriores a los días de fiesta encontraremos mejores precios y disponibilidad.

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