Calzado para mayores: cómo elegir para ganar en confort

El calzado es uno de esos elementos que tiene gran importancia a la hora de vestir, pero en el caso de las personas mayores han de buscar el máximo grado de confort. El pie de los ancianos, además de delicado, presenta una serie de características que lo hace especial. Normalmente suelen presentar algún tipo de deformación o problemática, como dedos en posición anómala, juanetes, callosidades  y uñas que requieran cuidados concretos.

Por eso, es muy conveniente que la elección de los zapatos tenga en cuenta una serie de parámetros para conseguir el máximo grado de comodidad sin tener que renunciar a la elegancia o a unos gustos concretos.

Factores a tener en cuenta a la hora de comprar zapatos

Es interesante tratar de dejar a un lado el factor económico, los zapatos están con nosotros a toda hora y la máxima de la comodidad es lo que debe primar, por eso merece la pena invertir en ellos. Ahora bien, siempre hay que estar atentos a las rebajas y ofertas para así aprovecharse de conseguir buenos zapatos a menor precio.

  • Uso que se le va a dar.
  • Capacidad de el anciano de calzarse solo o no, o de anudarse por asimismo.
  • Estado del pie, con atención a las características anatómicas del mismo.
  • Posibilidad o no de incorporar buenas plantillas.
  • Factor estético.

Siempre, y como factor principal, ha de primar la comodidad y la seguridad. Es decir, un zapato debe ser por sí mismo seguro. Para ello, evitaremos los de suela con posibilidad de fomentar resbalones o caídas, y en el caso de mujeres, aquellos que tengan un tacón que ella no sea capaz de manejar con soltura.

La amortiguación es otro de esos puntos claves, si ofrece un sustento cómodo estamos evitando dolores en los talones y, por tanto, posibilidad de lesiones. Los pies sensibles, o con uñas en estado delicado son apropiados para un calzado lo más cómodo posible, dando preferencia a aquellos que no tienen costuras interiores y están bien rematados por dentro.

Prestaremos especial atención al ancho del pie, normalmente y con el paso de los años, el pie tiende a aumentar su anchura, por lo que buscaremos que no apriete por los laterales.

Cómo elegir bien

Una vez en la tienda, el anciano puede seguir las siguientes pautas para conseguir acertar a la primera y saber que está haciendo una gran compra.

  • Los dedos no deben tocar la puntera.
  • El talón debe quedar con algo de holgura, pero el pie no se debe desplazar adelante al andar. Si así es, la talla elegida es grande.
  • Debe ser fácil y rápido de poner y quitar. Un anciano puede estar solo y no tener ayuda para vestirse.
  • Elegir los ligeros, un calzado muy pesado aumenta la fatiga en estas edades.
  • Tener preferencia sobre el calzado cerrado, sujeta mejor el pie.
  • En la medida de lo posible, elegir materiales naturales como la piel.
  • El calzado debe favorecer la transpiración.
  • Si hay dificultades motrices en los dedos de las manos, elegir los que cierren con velcro.
  • La suela, preferible con dibujo. El buen agarre es vital, una caída a esta edad puede ser fatal.
  • Consultar con el podólogo o en una ortopedia la posibilidad de incorporar plantillas.

Como se puede apreciar, son muchos los factores que una persona mayor ha de tener en cuenta a la hora de comprarse unos zapatos, pero poder¡mas resumirlos en dos: comodidad y seguridad.