Los centros de día: beneficios y ventajas

Estamos esperando años y años para disfrutar de la jubilación soñada, pero cuando se presenta el momento a veces no sabemos qué hacer con tanto tiempo. Acostumbrados a tener ocupadas las horas con el trabajo olvidamos qué tipo de actividades son las que podemos hacer que enriquezcan nuestro día a día aportándonos felicidad y bienestar. Los centros de día pueden ayudarnos a llenar esos vacíos.

Además, pasado el tiempo podemos no estar en nuestro mejor momento físico, y empezar a sufrir de pequeñas dolencias físicas y mentales que requieren de especial cuidado y atención para que no vayan a más. Ha llegado el momento de dedicarse tiempo y cuidarse. Los centros de día son lugares que nos pueden ofrecer eso: el cuidado y la atención que necesitamos llegada cierta edad.

centro de dia mayores

Sin embargo, los centros de día son ese gran desconocido del que todo el mundo oye hablar, pero nadie se atreve a hacer uso. La gente no tiene en cuenta que son lugares que aúnan ocio y atención médica y que es un servicio de gran calidad que puede ayudar mucho a las familias. Lo ven más que nada como un lugar de ocio, y es un lugar que puede ayudar mucho en la recuperación de enfermedades tanto físicas como mentales y, sobre todo, a mantener la salud con atención específica y actividades adecuadas a cada caso.

El principal objetivo del centro de día es ayudar a que la persona mayor conserve el máximo posible de autonomía y dar apoyo a las familias y cuidadores.

Principales ventajas: la socialización y el cuidado profesional

Cuando nos hacemos mayores a menudo tendemos a caer en la soledad. Todo el mundo a nuestro alrededor está muy ocupado y nosotros nos vemos como una carga al no tener nada que hacer y, quizás, tener alguna limitación física o enfermedad que nos haga precisar de ayuda y convertirnos en personas dependientes. Esperar a que los demás vengan a visitarnos o esperar la ayuda de otros no es una buena opción. Hay que salir y buscar lugares donde podamos sentirnos plenos y llenos de vida de nuevo. Donde nos ayuden a aprender a vivir con lo que somos y refuercen nuestra autoestima.

Los centros de día ofrecen un gran abanico de actividades y proponen un espacio de encuentro entre personas de la misma edad, donde pueden compartir experiencias y charlas inolvidables.

Enumeramos, a continuación, los principales beneficios que tiene acudir a un centro de día, tanto para la persona mayor como para los familiares y cuidadores.

Para la persona mayor:

  • El cuidado individualizado. El equipo, el centro y la familia se reunirán para acordar un mapa de vida basado en las preferencias, costumbres y actividades de la persona mayor y acorde a nuestras necesidades individuales. Si se es totalmente autónomo o con baja dependencia los centros de día son la mejor opción.

  • La atención profesional. Los centros de día cuentan con profesionales que mantendrán nuestra salud tanto a nivel físico como mental. Médicos especializados, pedagogos, psicólogos, trabajadores sociales, neuropsicólogos. También cuentan con fisioterapeutas, enfermeros y auxiliares de geriatría. Los centros serán un lugar donde encontrar la atención médica que cada persona mayor necesite y que su salud esté perfectamente atendida por los mejores profesionales.
  • Aprendizaje y mantenimiento de las capacidades. En los centros de día se aprenden cosas nuevas y, sobre todo, se reaprenden las cosas que se van olvidando. Son espacios muy recomendables para personas mayores que sufren de enfermedades neurodegenerativas como la demencia o el alzhéimer. Es una buena forma de mantener la mente sana y activa casi sin darnos cuenta, a base de juegos y diversas actividades.

Ayudan a mantenerse activo. Obligan a la persona mayor a tener que salir de casa, y eso es muy importante. A menudo cuando nos hacemos mayores caemos en la rutina de dejar pasar las horas delante del televisor encerrados en casa sin hablar con nadie. Por eso es tan importante hacer el esfuerzo y salir. Es en este caso donde el centro de día juega un papel fundamental, pues se convierte en la excusa perfecta para no quedarnos encerrados y solos.

La persona duerme en casa. Sin duda, una de las grandes ventajas de un centro de día es que, a diferencia de las residencias para ancianos, la persona mayor puede ir a dormir a su propia casa. No hay nada mejor que poder descansar en nuestro propio hogar y poder dormir en nuestra cama. Con este tipo de servicio podemos tenerlo todo: ayuda especializada, atención, ocio y la seguridad de poder volver al domicilio propio cuando queramos a descansar, lo que nos permite seguir en contacto con nuestra vida y nuestro entorno social y familiar.

Para la familia y los cuidadores:

El centro de día les ayudará a llevar de manera más fácil lo que supone tener que cuidar de una persona mayor a menudo con baja dependencia, pero que requiere de tiempo y cariño. Lo que nos falta precisamente en los tiempos que corren es tiempo, así que el centro de día será un alivio y tendrá un efecto balsámico. El cuidado de una persona con demencia senil o alzhéimer es difícil de sobrellevar. así que se agradece tener un pequeño descanso.

También ayudarán con el cuidado de la higiene en la persona mayor, en el caso de que esta requiera de algún tipo de cuidado específico en ese aspecto. Este punto es útil en el caso de que el domicilio de la persona no esté suficientemente adaptado a su situación de dependencia.

La tranquilidad también es una ventaja a tener en cuenta. Tener a la persona mayor cuidada y atendida en un entorno seguro dará la tranquilidad suficiente a los familiares para recuperar el equilibrio de su vida diaria y conciliar el cuidado de sus mayores con la vida personal y laboral sin problemas.

Servicios de los centros de día

Llegados a este punto, ahora que conocemos las ventajas que supone acudir a un centro de día, vamos a informarnos de los servicios que podemos encontrar. Son variados pero muchas personas los desconocen:

  • La convivencia y la socialización.
  • La comida y la merienda, que pueden adaptarse a dietas especializadas si fuese necesario.
  • La ayuda con la higiene personal en el caso de requerirlo.
  • El trabajo de mantener o recuperar la autonomía mediante terapia ocupacional.
  • Servicios de fisioterapia.
  • Servicios de enfermería.
  • Prevención de dolencias de salud mediante seguimiento médico especializado.
  • Tratamiento y cuidado de los problemas de salud individuales.
  • Dinamización sociocultural.
  • Actividades de ocio.
  • Apoyo a la persona mayor y a sus familiares.

Ocasionalmente, y dependiendo del centro de día escogido, se pueden añadir a esta lista servicios más específicos, como el transporte, la peluquería o, incluso, podología. También en el caso de centros de día religiosos se podrían incluir servicios de carácter espiritual.

centros de día

Servicios como bibliotecas, piscinas, jardines, huertos urbanos, salas de cine, etc. Hay algunos centros incluso con cocina propia para realizar talleres gastronómicos y compartir recetas de cocina y momentos en grupo.

Cómo elegir el centro de día adecuado

Ahora que sabemos las ventajas y los beneficios que supone acudir a un centro de día, solo queda la ardua tarea de elegir el centro más adecuado para nosotros. Entre la persona mayor y los familiares y cuidadores deberemos elegir el que más se adapte a nuestras posibilidades y necesidades específicas.

Hay diferentes tipos de centros según quien lo dirija. Hay centros de día públicos, concertados y privados.

Los centros públicos dependen del gobierno autonómico y para entrar piden que se cumplan una serie de requisitos. Para hacernos una idea, normalmente piden una edad mínima para entrar de 60 años y estar empadronado con cierta antigüedad en el territorio de la comunidad autónoma, del municipio o la provincia. También tienen un baremo de puntuación dependiendo del grado de dependencia médica, psicológica y social de la persona mayor demandante de la plaza, y esta puntuación la dan los profesionales haciendo una valoración previa de la persona.

En los centros públicos los ingresos se hacen de forma oficial y se tiene en cuenta sobre todo que el centro esté próximo al domicilio de la persona que demanda la plaza. Si se quiere plaza en un centro más lejano debe justificarse el porqué.

Los centros concertados son de gerencia privada, pero subvencionados con fondos públicos.

Los centros privados son de gerencia privada y se mantienen con sus propios ingresos privados.

Un punto muy importante que tener en cuenta es el precio del centro de día. No todo el mundo se puede permitir un centro privado, que suele tener un coste mucho más elevado que uno público. También tendremos en cuenta la calidad de las instalaciones, la amabilidad del personal –no solo deben tener formación, sino también tener calidad humana- y, en definitiva, un centro que se adapte a las necesidades de la persona mayor.

Solo existe un tiempo, una vida para disfrutar y para ser feliz, y la edad no debe frenarnos, sino darnos fuerza. Con especialistas, cariño y tacto lograremos mantenernos saludables y disfrutar de nuestro tiempo libre del mejor modo posible. Cuando nos sentimos más frágiles es cuando debemos buscar lugares donde nos proporcionen el amor y la atención que nos merecemos.

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