Los cuidados de los pies en ancianos

Si hay una parte delicada en una persona mayor probablemente sean los pies. Hemos hablado en alguna ocasión la importancia de elegir un correcto calzado y unos buenos calcetines, que ayudarán a las personas mayores a estar más cómodos y evita posibles problemas que puedan surgir.

Sin embargo, los pies suelen dar problemas en esta etapa de la vida, ya sea por falta de cuidados anteriores, uso de calzado inadecuado o bien unas malas prácticas. Veremos en este artículo cuáles son los principales problemas que se presentan en el pie de la tercera edad, y cómo mitigarlos.

Principales problemas en los pies ancianos

Generalmente vienen determinados por varios factores, que pueden actuar juntos o no. Es una zona donde confluyen multitud de músculos, tendones y articulaciones que realizan movimientos complejos. Ya sabemos que la edad pasa factura, por lo que el envejecimiento de estos elementos termina determinando algún problema consecuente.

De igual manera, la planta del pie consta de un tejido adiposo que es bastante mullido, porque ha de amortiguar nuestro peso. Este tipo de tejido también se deteriora con la edad y pierde parte de su función. Igualmente, muchos de los problemas vienen dados por una falta continuada de cuidados, si bien nunca es tarde para ponerse en manos de profesionales que puedan corregirlos.

Problemas asociados a la edad

Muchas personas mayores padecen diabetes, que suele mostrar una cara agresiva en los pies. La pérdida de sensibilidad, unida a problemas vasculares, puede terminar provocando que alguna herida o llaga no se note, se termine infectando y ulcere. Las personas diabéticas han de tener especial celo en el cuidado de los pies, con el tipo de calzado que utilizan y con las pequeñas heridas que pueden producirse.

Una revisión exhaustiva a diario, mantener las uñas cortas y una visita periódica al podólogo se antojan como los elementos claves para evitar futuros problemas asociados al pie diabético.

Problemas asociados a la piel

Callos, durezas e hiperqueratosis, así como verrugas y hongos suelen presentarse a estas edades. Normalmente suelen tener buen pronóstico visitando a nuestro podólogo de confianza. A la presentación de cualquier anomalía no conviene dejarlo pasar, podemos estar agravando un problema que puede tener fácil solución. 

Si la persona mayor acude a piscinas, es usuario frecuente de instalaciones de spa o un gimnasio, debe usar siempre zapatillas a la hora de utilizar instalaciones como vestuarios, duchas y aseos. Suelen ser un nido para la proliferación de hongos. Secar los pies siempre, incidiendo en la zona interdigital, es siempre una buena medida era ello.

Problemas asociados a los dedos y uñas

Los juanetes es la primera dolencia que se nos viene a la cabeza. Consiste en la desviación hacia fuera del primer dedo y de una tumoración dolorosa. Como solución final se estima la cirugía, si bien es un problema que puede corregirse en una primera instancia gracias a una plantilla personalizada. Operar unos juanetes es adecuado para personas con deformidades importantes, por lo que el especialista será que valore la intervención.

El uso no adecuado de calzado y el descuido da lugar a las uñas incarnadas y las hipertróficas. En el primer caso, se terminan cavando en la carne y produciendo dolor, puede corregirse con una sencilla cirugía ambulatoria. En las uñas hipertróficas, al crecer estas de manera desmedida se produce dolor. Los consejos, una vigilancia periódica y el control por parte del podólogo. No se debe permitir que estos problemas vayan nunca a más.

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