Adaptar la vivienda a las necesidades de los ancianos

Uno de los principales retos a los que se enfrentan las personas de la tercera edad es conseguir que su accesibilidad a la vivienda sea mucho mayor y más satisfactoria para sus intereses. De esta manera, estarán en mejores condiciones de realizar sus tareas de higiene personal, se desplazarán con más dinamismo por su entorno y, en definitiva, podrán valerse por sí solos en buena parte de las tareas personales y familiares. Con la seguridad de que sufrirán menos accidentes domésticos como consecuencia de su actividad en el hogar.

Adaptar la vivienda a las necesidades de los ancianos

Porque, en efecto, uno de los problemas que padecen con frecuencia estas personas es su excesiva dependencia de terceras personas. En especial de los familiares más directos o, incluso, de sus cuidadores, la cual es la consecuencia de su deterioro de las funciones locomotoras de su cuerpo y también de las enfermedades crónicas que les impiden desarrollar una vida completamente normal. No en vano, se trata de una etapa en la que proliferan una serie de achaques o incidencias orgánicas que limitan sus actuaciones personales. Artritis, osteoporosis, hipertensión y procesos degenerativos y circulatorios en general son solamente algunas de las manifestaciones que pueden presentarse a partir de los 65 años.

¿Cuáles son sus necesidades?

Es completamente necesario adaptar la vivienda para que puedan sentirse más a gusto y realizar gran parte de las tareas domésticas con mayor naturalidad y sin barreras por en medio. Este proceso pasa obligatoriamente por instalar una serie de instrumentos, aparatos y mobiliario especializado que les permita enfrentarse a la vivienda con más flexibilidad. No solamente les ayudará a llevar una vida más confortable, sino que será determinante para que no dependan de otras personas. Para que, de esta forma, su nivel de autoestima se potencie al contar con una mayor calidad de vida. Factor que será imprescindible de cara a fomentar las relaciones sociales con sus hijos, nietos y hasta con sus principales amistades. Para que esto sea así, no habrá más remedio que acondicionar las estancias de la casa con el propósito de que puedan conseguir sus objetivos. Siempre en función de las limitaciones que presenten estas personas.

Los primeros síntomas de reducción de movilidad pueden pasar muchas veces inadvertidos. Pero, poco a poco, el deterioro de ciertas funciones en el organismo será una realidad y tendrán que convivir con un nuevo escenario en su vida personal. La mayor dificultad para andar o desplazarse, la torpeza progresiva en los movimientos y hasta algo de retraimiento para realizar determinadas actuaciones serán algunas de las primeras manifestaciones que se generarán en las personas de la tercera edad. Será el pretexto ideal para quitar todos los obstáculos que pueden entorpecer sus movimientos.

Pues bien, en este momento será necesario realizar una reforma en el hogar para adecuar sus instalaciones a las necesidades puntuales. En unos casos, valdrá con la mera colocación de ciertos aparatos para mejorar la movilidad de los mayores. Pero, en otros, no habrá más remedio que modificar la estructura de algunas habitaciones de la vivienda para facilitarles su vida diaria. Especialmente las más utilizadas por estas personas: cuarto de aseo, cocina y dormitorio. Porque, de no corregir estas incidencias, sus problemas para desenvolverse dentro de casa se agravarán, llegando a generar más de un problema. Incluso les creará una mayor dependencia y pueden llegar a desarrollar un sentimiento de temor o miedo hacia ciertas actuaciones personales. El resultado final será una sustancial rebaja en la calidad de nivel con respecto a la que venían disfrutando hasta estos momentos.

¿Cómo adaptar el hogar a las personas mayores?

Aseo adaptado para ancianos

Llegados a este punto, no habrá que tomar la decisión de reformar la casa en aquellos elementos en los que sean necesarios. Una de las partes más importantes es el aseo, ya que es donde realizan todas sus tareas de higiene personal y pasan buena parte de su tiempo. Para que esta parte de la vivienda sea más habitable para los mayores, la primera medida que habrá que tomar será la de poner un suelo antideslizante. De esta manera, se estarán poniendo las bases para reducir y minimizar las posibles caídas. Se complementará con la colocación de un plato de ducha en sustitución del baño, lo cual resulta mucho más cómodo e higiénico y aporta mayor seguridad a las tareas de aseo.

Otra de las medidas que aportan una gran eficacia y que habrá que acometer es la instalación de agarraderas. No solamente en la ducha, sino también cerca de otros servicios del baño, como por ejemplo la taza del wáter y el bidé principalmente. Será muy sencillo colocarlo y les proporcionará mayor confianza cada vez que tengan la necesidad de acudir a esta estancia.

Dormitorio principal

El dormitorio es otro de los escenarios más relevantes en donde habrá que realizar unos ligeros cambios para mejorar su accesibilidad. La medida más práctica consiste en instalar una cama que le ayude a hacer sus movimientos. En este sentido, la articulada será la mejor decisión para preservar su comodidad. Porque, en efecto, les permitirá disponer de mayor independencia para moverse, comer, ver la televisión y, sobre todo, dormir sin forzar ningún tipo de posturas. Porque hasta podrán modularla a través de su mando a distancia para ajustarla a sus demandas. Asimismo, será un instrumento de gran ayuda para el desarrollo de la tarea de sus cuidadores. Como aporte adicional, siempre vendrá muy bien que tengan a mano un teléfono y una lámpara eléctrica para avisar de alguna incidencia a cualquier hora del día.

Salón

Tampoco puede olvidarse que el salón es la parte de la casa en donde más horas pasan al día. Es la estancia en donde desarrollan su vida social, comen, ven sus canales de televisión favoritos y reciben a sus invitados. Por tanto, precisa de unos espacios abiertos y sin obstáculos que puedan entorpecer sus movimientos. No es conveniente que haya muchos muebles, los cuales deben ubicarse en los laterales de esta habitación.

Algo parecido ocurre con el acondicionamiento de los pasillos, ya que deberán ser diáfanos y sin apenas mobiliario en su recorrido. En el caso de que el suelo presente alguna deficiencia en la superficie, es imprescindible nivelarlo. No en vano, es una de las causas más comunes en las caídas o la pérdida de estabilidad. Por otra parte, la instalación de un teléfono inalámbrico será una solución para que no tengan que desplazarse cuando entra una llamada.

Vestíbulo de entrada

La entrada al edificio será otro de los puntos más sensibles para limitar su movilidad. Para que esto no suceda, deberá variarse su estructura y facilitar la accesibilidad de estos propietarios o inquilinos tan especiales. Existe una solución muy fácil de aplicar en todos los casos, que consiste en la colocación de rampas y barandillas que facilitan el tránsito para salir y entrar en el inmueble cuantas veces desean. Incluso cabe la posibilidad de instalar sillas salvaescaleras en las situaciones de mayor dependencia física o para quienes necesitan sillas de ruedas para sus desplazamientos. Además, se trata de una propuesta que resulta muy práctica para las personas de la tercera edad que viven en dúplex o viviendas unifamiliares con varios pisos.

Cocina

Por último, no puede faltar que la cocina esté equipada con todos los aparatos y utensilios de manera organizada y controlada, con el fin de que puedan desarrollar sus principales tareas con mayor agilidad. En este sentido, les será de gran utilidad decantarse por las cocinas de vitrocerámica. A su correcta eficacia se une el factor de que es un material más seguro para evitar cualquier clase de quemaduras mientras preparan su comida. Y si pueden disponer de una pequeña mesita para trasladar los platos y la cubertería, pues mucho mejor para impedir cualquier accidente doméstico.

Cuatro beneficios de un mejor acondicionamiento del hogar

Beneficios de las viviendas adaptadas para ancianos

Las prestaciones que generan estas actuaciones van más allá de las ventajas físicas hacia estas personas. También conllevan un aumento en la calidad de vida que se refleja en su estado de ánimo.

Podemos citar algunos ejemplos evidentes:

  • Muestran mayor actividad física en sus tareas diarias, ya que el temor a ciertas actuaciones se reduce considerablemente. Como consecuencia de este factor, se encuentran más activos y con una mayor comunicación social, lo cual incide en un notable incremento de su bienestar y satisfacción.
  • Obtienen mayor confianza en las tareas domésticas que desarrollan a diario y, de esta manera, pueden mantener mayor autonomía e independencia respecto a los demás. Hasta el punto de que estarán en mejor disposición para encarar sus vidas con mayor optimismo e ilusión.
  • Se evitan una serie de lesiones o incidencias en su cuerpo que repercuten en que puedan gozar de un mejor estado de salud. También desde el punto de vista anímico, lo que se refleja en que alberguen sentimientos más positivos desde que se levantan de la cama por la mañana.
  • De cualquier forma, hay que advertir que una vivienda accesible o adaptada permite eliminar buena parte de las barreras que imposibilitan que las personas de la tercera edad puedan desenvolverse con más agilidad en su entorno doméstico.
Adaptar la vivienda a las necesidades de los ancianos
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