Acompañamiento de mayores: algunos modos de ayudar y pedir ayuda

Nuestra sociedad se compone cada vez de personas más comprometidas y más preocupadas por colectivos vulnerables. Crecer y hacerse mayor es un hecho universal e irreversible; no obstante, lo que sí es reversible es envejecer con una mayor calidad de vida. De esta combinación, de preocuparse por los demás, en general, y por el colectivo de personas mayores, en particular, nacen varias vías para ayudar a las personas de mayor edad, ya sea compartiendo tiempo con voluntarios o solicitando ayuda para el día a día en diferentes asociaciones.

La importancia de sentirnos acompañados

Acompañamiento de mayores

A continuación, presentamos algunos puntos clave sobre cómo de importante es sentirse siempre rodeado de personas que cuiden un poco de nosotros.

  • Poder tener a alguien que nos facilite las tareas cotidianas en la casa propia es una ventaja muy grande, porque permite que, de forma personalizada, se establezcan rutinas y hábitos, lo cual no se transforma en ningún trastorno de movilidad, sino que favorece nuestra autonomía.
  • Mantener un cuidado personal con la ayuda del entorno natural aporta un gran bienestar, transformado en seguridad, tranquilidad y alegría para todos.
  • En ocasiones, incrementa la facilidad de recuperación, puesto que sentir el apoyo de quienes nos rodean motiva a conseguir una más rápida y mayor recuperación.
  • Ligado a este último punto, se encuentra el aumento de la esperanza de vida, puesto que la interacción y la socialización con otros miembros de la sociedad siempre nos hace sentirnos más importantes, más integrados, y, por ende, provoca que vivir no pierda razón.

Por todos estos motivos, la sociedad pone nuestro alcance varios y variados programas a los que acudir cada vez que se necesite.

Ayuda mediante programas de voluntariado

Por un lado, la mayoría de estos programas pretenden posibilitar trabajos de acompañamiento de mayores personalizada a quienes presentan problemas para desenvolverse de forma autónoma en el exterior y no tienen los apoyos sociales o familiares necesarios. Igualmente, persiguen ofrecer seguridad a personas con problemas físicos, psíquicos o sensoriales, así como garantizar el poder asistir a citas o realizar tareas de distinto carácter que, solos, serían muy complejas o prácticamente imposibles de realizar.

Ayuda mediante programas de voluntariado

Por otro lado, intentan realizar diferentes actividades para que todos aquellos que participan se sientan socialmente integrados, uno de los puntos clave para envejecer de forma activa y prevenir una situación de dependencia.

Además de todo lo anterior, estos colectivos o asociaciones llevan a cabo una importante labor de sensibilización social, dando visibilidad al problema de la soledad que sufren un gran número de personas mayores.

Inscribirse en programas de este tipo es tan sencillo como informarse sobre la existencia o no de estos programas, y solicitar una ficha. En algunas ocasiones, es el ayuntamiento de cada municipio quien termina de decidir quienes serán, en última instancia, los beneficiarios. En otras, se requieren una serie de características –como estar empadronado con un año de antigüedad en el lugar en el que se pide la ayuda– nada exigentes, en gran medida.

¿Qué tipo de actividades nos ofrecen?

Programas de acompañamiento

En este grupo de actividades se encuentran diferentes tipos de acompañamiento:

  • A domicilio: voluntarios acuden cada cierto tiempo a casa para ofrecer su ayuda y compañía.
  • Esporádico: los visitantes acuden cuando los solicitantes necesitan ir al médico, hacer gestiones administrativas o cualquier otro tipo de acción en la que necesiten su soporte.
  • En residencias: la visita de voluntarios tiene lugar en centros residenciales.
  • En la enfermedad: en este caso, la ayuda se ofrece para dar apoyo y compañía tanto a las personas mayores con enfermedades graves o terminales como a las familias y cuidadores.
  • Telefónico: se trata de un complemento al resto de ayudas.

De lo que se trata, básicamente, es de compartir el tiempo con otras personas según nuestras necesidades o el carácter de cada uno.

Programas de socialización

Programas de socialización

Estas actividades tienen una base cultural, social y lúdica y se concibe con la meta de mejorar la calidad de vida de las personas mayores que se sienten solas, potenciando relaciones interpersonales. Entre ellas, se encuentran acciones muy diversas como encuentros en el barrio, charlas a domicilio y talleres tertulia; salidas de ocio y culturales, acompañadas siempre por voluntarios con quienes compartir la experiencia, o, incluso, vacaciones para luchar contra las situaciones de soledad en el periodo veraniego.

Sensibilización

​A nuestro alrededor, podemos encontrar un gran número de campañas que dan a conocer las consecuencias graves del aislamiento y la soledad mediante la aparición en los medios de comunicación, charlas, conferencias o eventos puntuales con gran repercusión en la sociedad como Sant Jordi o la celebración del día internacional, el 1 de octubre.

Como sociedad avanzada, es necesario mantener un compromiso con todos los grupos de la sociedad; sobre todo, con aquellos más vulnerables. Por este motivo, deben ser dos puntos relevantes para hacer más fáciles las relaciones sociales y dar a los mayores más oportunidades de participar en la sociedad, fomentando la solidaridad intergeneracional.

Acompañamiento de mayores: algunos modos de ayudar y pedir ayuda
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